Pintor vs. artista

«Un pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en cambio, es un hombre que vende lo que pinta» —Pablo Picasso

Un «pintor» es un profesional que busca satisfacer unas necesidades estéticas de sus clientes potenciales o actuales pintando cuadros o murales para ellos. Mientras que un «artista» es un aficionado que sólo busca satisfacer sus propias necesidades estéticas a través del acto de pintar, sin interesarse en las necesidades estéticas de su público, pero que muchas veces termina procurando que ese público, al que no toma en cuenta, le compre sus cuadros —y algunos, como Picasso, tienen suerte y lo logran—. El «pintor» se interesa en su público; el «artista» no, sólo quiere que el público se interese en él.

Miguel Ángel, Rubens, Rembrandt, Velázquez, y muchos otros, pintaban por encargo para eclesiásticos, reyes, o aristócratas; eran pintores profesionales (comerciales) que fueron, son, y serán considerados grandes artistas. No estoy de acuerdo con Picasso.

Abstractos: obras intuitivas

Cuando hago una obra abstracta, primero elijo los elementos visuales (colores, líneas, formas, etc.) que voy a utilizar. Una vez los tengo seleccionados, comienzo a jugar (improvisar) con ellos. Un color me sugiere otro, una forma me sugiere otra, y continúo trabajando hasta que siento que la obra está terminada.

Durante la improvisación voy controlando el proceso creativo siendo selectivo, hasta lograr un orden expresivo (un gesto gráfico) que le da forma concreta a una intuición. Tal intuición es la que busco plasmar desde el pricipio y lo que guía mi toma de decisiones durante todo el proceso de realización de la obra. La intuición se me va revelando según voy trabajando, y cuando veo que la intuición está plasmada, decido dar por terminada la obra. Por ésto, cuando hago una obra abstracta lo que hago es plasmar una intuición de algo que capto de la vida, incluso premoniciones; lo que hago es hacerle mímicas a la vida.

Éste proceso, por ser completamente intuitivo, muchas veces deja mi intelecto lelo, sin entender la intuición expresada, lo que a su vez me difículta ponerle título a la obra.

Aunque explico este método en primera persona, me parece que es el mismo empleado por todos los artistas abstractos.

Ceferino Díaz Ruiz                                                                                                   26/08/2015

Reacciones

Amarillo se vistió de luto
mientras Blanco lloraba.
Su llanto se oyó.
Y Negro, que estaba serio,
se rió a carcajadas.
Verde, cantaba y cantaba
mientras Azul, en la plaza,
se puso rojo de vergüenza.


Este poema lo escribí para dar un ejemplo en una charla en la iglesia de cómo romper el bloqueo mental valiéndose del automatismo (la improvisación) para expresar algo auténtico. La primera línea me surgió de manera espontánea, y aunque inicialmente no tenía sentido lógico para mí, continué escribiendo hasta que le construí un contexto que se lo daba. Resultó en la descripción de una secuencia de reacciones a un evento que no se sabe cual es.

Si tú vas y yo voy

Si tú vas y yo voy,
allá nos encontraremos,
pues llegaremos al mismo lugar.
Si no nos perdemos…
Si llegamos a tiempo…
Si en verdad queremos…
Si tú vas y yo voy.


Este poema lo escribí reaccionando a un poema que una amiga mía publicó en Facebook. Aquí le hice un pequeño cambio; cambié el orden de las palabras en la segunda y la tercera líneas. Originalmente, la segunda línea decía: nos encontraremos allá; y la tercera: pues al mismo lugar llegaremos.

Como mencioné en la página Acerca de mí, otro arte que practico es el de la poesía.